EL HIERRO EN EL EMBARAZO

 
 

El hierro forma parte de la hemoglobina y permite fijar el oxígeno en la sangre para transportarla a las células del organismo, por lo que juega un papael central en el metabolismo energético.

Aparte de hemorragias, reglas abundantes o alguna patología relacionada, el aporte de hierro no tiene que ver tanto con su falta sino con no debilitarlo. Debilitamos el hierro en el organismo cuando comemos en exceso grasas saturadas, harinas blancas, productos lácteos y, especialmente, el azúcar refinado. También favorecemos la anemia cuando la dieta es demasiado vegetal (exceso de ensaladas, verduras, líquidos y frutas).

Al igual que en el calcio su problema no es que no tomamos suficiente sino que perdemos. Perdemos minerales por:
  • El azúcar refinado (principal ladrón de nutrientes del organismo) y todo el equipo de alimentos refinados, fragmentados y endulzados artificialmente.
  • El debilitamiento progresivo de los riñones causado por la comida refinada, enfriadora y grasa.
  • El estrés moderno y el exceso de pensar. Para remineralizar el cuerpo hace falta oxígeno y tiempo de silencio y calma interna.
Adicionalmente el hierro necesita que se absorba adecuadamente y para ello es necesario:
  • Ingerir verduras de hoja verde (brécol, perejil, col, coliflor, berro, cebollinos, puerro, escarola, cítricos, chucrut...) altos en hierro y vitamina C.
  • Tener fuerza digestiva para poder asimilar el hierro orgánico disponible (evitando todo lo refinado, dulce y muy pesado).
  • Mantener el hígado sin sobrecarga para poder excretar el hierro en reserva (los fritos, las carnes y todos los alimentos con aditivos y residuos y las grasas saturadas de la bollería y los lácteos lo sobrecargan).
Una vez que aseguramos no desmineralizarnos, los alimentos ricos en hierro son:
  • Las algas marinas, especialmente la dulse y la nori.
  • Los cereales integrales, especialmente el mijo y la avena.
  • Las legumbres, especialmente la soja, la lenteja y el garbanzo.
  • Las verduras, especialmente las de hoja verde.
  • Las semillas, especialmente las de calabaza y sésamo.
  • El pescado fresco, preferiblemente el azul.
El reto del hierro en el embarazo es una excelente oxigenación, una alta asimilación y una energía interna preponderante de cohesión y construcción.

 
Diego Delgado - Copyright (C) 2010